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Kwang-Hee Kim, autora de una tesis doctoral sobre la novelística de Juan Marsé

"Quiero ser embajadora de la USC ante mis alumnos de Corea"

Kwang-Hee Kim
Kwang-Hee Kim
  • Ignacio Rodríguez

Fiel al estereotipo oriental, la coreana Kwang-Hee Kim, que el próximo viernes defenderá su tesis doctoral en la Universidad de Santiago, apura sus últimos días de estancia en Compostela debatida entre el dilema que supone abandonar, al menos temporalmente, una ciudad que ha atrapado sus emociones y emprender el viaje de regreso a su Seúl natal para iniciar allí su aventura docente en la Universidad de Estudios Extranjeros de Hankuk, donde impartirá materias siempre vinculadas con cultura, lengua y literatura española.

Usted ha sido la primera alumna coreana vinculada a la USC y pasado mañana se convertirá en la primera ciudadana de su país que se doctore en la institución académica compostelana. ¿Supone esto un motivo de orgullo para usted?

Por supuesto que siento un gran orgullo, pero sólo en el plano personal, porque la mayor satisfacción reside en el hecho de hacer realidad mi gran deseo de completar el doctorado en Filología Hispánica, además de hacerlo en la Universidad de Santiago y bajo la dirección del profesor Darío Villanueva.

Sus palabras denotan una gran pasión...

[Se ríe]... Puede ser. La verdad es que tengo motivos para sentirme muy satisfecha, porque estoy en una ciudad maravillosa y muy especial, en la que he podido impregnarme de cultura española, además de adquirir conocimientos de su lengua y de su literatura.

Sí, pero usted también manifestaba cierta admiración por el profesor Villanueva.

Por supuesto, el profesor Darío Villanueva es una autoridad a nivel internacional. Yo le conocía a través de una de sus obras, 'Comentarios de texto: La novela', durante mi etapa de formación en la Universidad de Hankuk. Sin embargo, como manejaba un manual fotocopiado no sabía a que universidad española estaba adscrito.

Entonces, casi se podría decir que su llegada a la USC ha sido provocada por un cúmulo de casualidades del destino.

Han sido muchos y muy diversos los motivos. Primero conocí Santiago en un viaje a España, la ciudad me encandiló y luego me enteré de que el profesor Darío Villanueva trabaja aquí. Ya ve, ha sido una secuencia de coincidencias muy positivas.

¿Se han cumplido, pues, todas sus expectativas?

Sí, las he cumplido. Es cierto que al principio me costó adaptarme a la particular climatología de Compostela, incluso tuve problemas de salud. Sin embargo, superada esta etapa y, después, conforme avanzaron mis conocimientos sobre cultura española, mi nivel de satisfacción fue creciendo. No puedo decir otra cosa.

Bien, pero su tesis doctoral versa sobre la novelística de Juan Marsé. ¿Por qué una obra tan concreta dentro de un contexto tan amplio como es el que abarca la literatura española?

Siempre me he sentido atraída por los escritores contemporáneos, pero mi interés por la obra de Marsé fue aún mayor cuando leí la novela Últimas tardes con Teresa. Cito esta obra, porque en ella Juan Marsé cuestionaba la autenticidad ideológica de los universitarios de su época y esta sensación también la había experimentado yo en mi etapa universitaria, porque fueron unos años en los que los estudiantes coreanos protagonizaron muchas movilizaciones.

El motivo que usted esgrime justifica por sí sólo el hecho de hacer una tesis doctoral sobre la obra novelística de Juan Marsé, pero ¿a qué obedece su interés por la producción literaria española?

No hay un motivo en concreto. Yo ya había viajado por Europa y tenía algunas nociones de las literaturas inglesa, francesa y española. No obstante, la cultura española me había impactado más y cuando tuve que decantarme por una filología, opté por la española.

¿Alude otra vez a la casualidad?

Bueno. En parte, pues también es cierto que en aquellos años, estudiar español estaba de moda en mi país. Ahora, el auge del español ya es menor, porque otros idiomas como el ruso o el chino son los que tienen ahora una mayor demanda entre los estudiantes.

¿Sabe usted que las filologías, no sólo la española, están un poco deshaucidas entre los universitarios españoles?

Más o menos, porque algunas veces, cuando decía que había estudiado Filología Española, percibía un cierto desprecio o desinterés por parte del interlocutor.

¿A qué atribuye usted esta realidad?

No lo sé y tampoco puedo buscar una causa concreta. No obstante, me parece que esta situación obedece a que existe una falta de compromiso por defender y potenciar la lengua y la cultura española. Otro de los factores determinantes puede ser que las filologías no presentan un horizonte laboral demasiado halagüeño para los titulados.

¿En Corea también se percibe este desinterés por las filologías?

Para nada. Corea es un país eminentemente industrial y tenemos la necesidad de conquistar nuevos mercados para poder comercializar nuestros productos. Es una realidad totalmente diferente, quizás propiciada por criterios economicistas.

Si hablamos del funcionamiento universitario, ¿usted ha percibido muchas diferencias entre la USC y la Universidad de Hankuk?

En la planificación académica creo que hay más similitudes que diferencias. Sin embargo, en lo que referido a la vida de los universitarios sí que he comprobado cambios más grandes.

¿A qué se refiere?

En Corea, un estudiante pasa todo el día en la sede universitaria, más en concreto, en la biblioteca de cada campus o facultad.

¿Estas diferencias de comportamiento de los universitarios podría extrapolarse a todos los aspectos de la realidad social?

Creo que sí, porque en España hay una muy buena calidad de vida. Aquí la gente trabaja para vivir y en Corea, la gente vive para trabajar. Un ejemplo bastante claro puede ser que en Corea muy pocas personas pueden dormir ocho horas diarias.

Su futuro inmediato pasa por regresar a Corea, ¿supondrá esto desvincularse por completo de la USC?

Para nada. Quiero ser la embajadora de la Universidad de Santiago ante mis futuros alumnos de Corea.

Esta entrevista foi publicada no suplemento Campus de El Progreso, o mércores, 27 de outubro de 2004