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Ángel Carracedo, director del instituto de medicina legal de la Universidade de Santiago de Compostela

"Debe existir una ley que evite investigaciones que causen daños"

Ángel Carracedo
Ángel Carracedo
  • Jacinto Ruíz

Ángel Carracedo es uno de los más importantes científicos del mundo. Gallego de nacimiento, su fama es universal. Director del Instituto de Medicina Legal en la Universidade de Santiago y de la Fundación gallega de Medicina Genómica, además de vicepresidente de la Academia Internacional de Medicina Legal, se resta méritos. «No soy -dice- nada más que el director de un grupo de gente de la que estoy muy orgullosa porque es muy, muy buena. Es como una pequeña ONU».

Las declaraciones de Craig Venter, uno de los padres del genoma humano, de que ya había dado los primeros pasos para crear vida artificial con la generación en el laboratorio de un genoma sintético, causaron en aquellos momentos una gran impresión y hubo muchas posturas encontradas, incluso críticas. ¿Cuál es la suya? ¿Es posible?
No va a ser a corto plazo. Una cosa es crear una molécula de ADN artificial y otra crear vida artificial. Todavía conocemos poquito del ADN, y de cómo se expresa, funciona e interrelaciona con el ambiente y entre los propios genes. Lo que es propiamente creación de vida es un futurible, quizás posible, pero a una escala de tiempo que nosotros tal vez no podamos ver.

¿Ventajas ante problemas éticos?
La genética está en el punto de mira de los problemas éticos, y es importante reflexionar sobre ellos, pero muchas veces esos problemas éticos que se debaten no tienen nada que ver con la realidad, porque no puede haber interés en hacer algo que es una locura. Creo que la genética y la biología molecular han producido una revolución muy grande y muy positiva en todo lo que es la medicina, y están beneficiando desde la genética forense hasta la clínica para entender mejor las enfermedades, a diagnosticarlas y a tratarlas mejor. Eso es una demostración de que está sirviendo para hacer bien y tiene que reconfortar.

Usted se manifestó favorable a la creación de bancos genéticos para investigación criminal, porque podrían haber evitado casos como el asesinato de la niña Mari Luz.
Cierto. Reclamé algo que ya había en toda Europa, cuando, curiosamente, fue España uno de los primeros países que los propuso. Lo que pasa es que no fructificó legislativamente, y tuvimos que esperar hasta finales del año pasado para que hubiera una ley de bancos de ADN que todavía ni siquiera está desarrollada. Preocupa la posibilidad de que la policía, la Guardia Civil o nosotros mismos hiciésemos, sin ninguna restricción legal, un banco de ADN, porque creo que tiene que saberse qué personas se meten ahí, cuánto tiempo tienen que estar, cómo tienen que ser custodiadas las muestras y los perfiles, qué tipo de delitos se introducen. Todo debe estar regulado por ley, pero sí me parece importante que los haya. Solucionarán muchísimos crímenes; el caso de Rocío Wanninkhof fue un ejemplo claro.

¿También podrían convertirse en una herramienta de control de la población y que desestabilizase el equilibrio entre libertad y seguridad?
Hay que mantener un equilibrio entre ambos valores. Existe la tendencia a hacer bases de datos cada vez más amplias. En la británica se han metido seis millones de perfiles y se quiere llegar hasta el quince o el veinte por ciento de la población. Y hubo alguna propuesta de meter a toda la población, bajo la excusa de que así no sería discriminatorio. A mí esto no me gusta, porque me parece que es inclinarse mucho a favor de la seguridad en contra de la libertad individual. Prefiero que sean más restringidas, únicamente de gente que haya cometido delitos y de los que se pueda esperar reincidencia.

¿Debe limitarse la investigación científica por motivos éticos o todo lo que un investigador pueda hacer lo va a acabar realizando?
Mucha gente en mi grupo dice que todo aquello que se pueda hacer se va a acabar haciendo. Es buena idea legislar positivamente aquellas cosas que no se pueden hacer y que legalmente no se pueden realizar. Creo que en aquellas cosas en las que exista un riesgo potencial de hacer algo mal me parece bien que se legisle, incluso con penas.

¿En el futuro se pueden evitar cánceres hereditarios modificando la carga genética?
No. Para empezar, por una razón: estaría prohibido por la legislación?.

¿Es partidario de sedaciones que faciliten un final menos doloroso?
Es otro problema ético en el que cada uno tiene su posicionamiento particular. Creo que en este sentido la actuación que están llevando a cabo los médicos es habitualmente muy correcta y que sin llegar a la eutanasia actualmente, en lo que se refiere a cánceres, el enfermo tiene derecho a no sufrir y creo que en la mayor parte de los casos eso se consigue de forma eficaz. Hay equipos que se dedican solo a eso, a la terapia del dolor, y están haciendo una labor admirable, facilitando el buen morir a tantos enfermos porque es un derecho que también les asiste.

¿Cuáles son los retos más importantes e inmediatos en genética forense en España?

Lo principal sería que se estructurase bien. Es un poco caótico cómo está la organización de la medicina legal en España. Después, otro reto sería que aprendiésemos a comunicar mejor los resultados y que los jueces consiguiesen entenderlos mejor.

Entrevista publicada no xornal La Voz de Galicia do 21 setembro de 2008