Saltar ao contido principal
Xornal  »  Semana do Cerebro. Charlas de café: hablemos de neuroética*

Héctor J. Caruncho Michinel e Mª Cristina Caruncho Michinel: Semana do Cerebro. Charlas de café: hablemos de neuroética*


  • Semana do Cerebro

El que uno de nosotros se dedique a la investigación de los mecanismos que gobiernan la funcionalidad del cerebro mientras que la otra persona se dedique al mundo de la ética, da lugar a interesantes conversaciones familiares de sobremesa sobre temas de interés común. Fruto de ellas es el presente artículo encabezado con el título de una obra de Don Santiago Ramón y Cajal (Charlas de café) y cuyo subtítulo alude a un tema, la neuroética, que hermana nuestros campos de conocimiento.

El término “neuroética” es un neologismo acuñado en el año 2002, que ha sido rápidamente adoptado por la jerga común de neurocientíficos y filósofos; por el mismo, se entiende el conjunto de implicaciones morales y éticas derivadas de la investigación en el sistema nervioso incluida aquella que tiene como base el cerebro humano.

El desarrollo de la genómica, los avances en investigación neurobiológica, las aplicaciones de las técnicas de neuroimagen etc, hacen que por primera vez en la historia contemos con las herramientas adecuadas para abordar en profundidad el estudio de los mecanismos funcionales del cerebro al igual que las disfunciones del mismo que son la base de enfermedades neurológicas y psiquiátricas; pero a la vez abren la puerta a numerosas cuestiones que derivan en implicaciones éticas que hoy son interrogantes a los que tenemos que comenzar a dar respuestas.

Compuestos psicoactivos como los antidepresivos son de amplia utilización en psiquiatría, ahora bien ¿sería lícito éticamente su uso una vez superada la dolencia, o simplemente para afrontar malos momentos en la vida de las personas, apelando al hecho de que hacen más fácil y grata su vida?. De modo similar, determinados fármacos favorecen la estimulación de la concentración y la memoria deterioradas por afecciones neurodegenerativas,  pero ¿cómo nos posicionaríamos ante la posibilidad de usar ese fármaco por parte de individuos sanos que deseen mayor concentración y memoria, para suplir esfuerzo y trabajo?.

No menos inquietantes son las cuestiones que se derivan de la información que puede aportar el estudio del genoma humano: si podemos analizar una posible vulnerabilidad genética a desarrollar comportamientos agresivos ¿sería éticamente correcto que tal dato fuese utilizado por compañías de seguros o por abogados en posibles juicios?

Otro ejemplo lo representa el caso de Terry Schiavo, mujer en estado vegetativo, desconectada y conectada a las máquinas de soporte vital varias veces según distintos dictámenes legales que planteaban posturas contradictorias en torno al concepto de vida humana.

La lista de interrogantes crece exponencialmente: ¿Qué debemos hacer ante una posible utilización de células madre como terapia de determinadas enfermedades neurodegenerativas, o frente a la posibilidad de trasplantes de células madre entre distintos organismos?.

Muchos interrogantes y al menos una certeza, la de que es inaplazable el diálogo  entre ética y neurociencia. Un diálogo que une y apasiona a quienes firman esta breve reseña.

Enlaces relacionados:
http://www.usc.es/neurosci/
http://www.dana.org/edab/baw/index_es.cfm
http://www.dxid.org/semanadocerebro

Héctor J. Caruncho Michinel e Mª Cristina Caruncho Michinel:

Héctor J. Caruncho Michinel é neurobiólogo Mª Cristina Caruncho Michinel é filósofa *"Dedicado a papá y mamá, quienes ya no están aquí pero siguen con nosotros. In memoriam"